
Extender el mat es dibujar un pequeño territorio donde nada necesita pasar deprisa.
Deja la vela sobre una superficie estable y lejos del mat, de las telas y de los movimientos. Enciéndela unos minutos antes y deja que el aroma marque la transición.
No se trata de rendimiento. Se trata de sentir el apoyo de los pies, la pausa entre los gestos y la delicadeza de permanecer.
“La presencia es el lugar donde el cuerpo y el instante se encuentran.”
